jueves, 8 de mayo de 2008

BIOGRAFIA DEL INVESTIGADOR MIGUEL POU (Parte 1)





“Nací en Tenerife a las faldas del Teide en un pueblo llamado San Miguel del que salió mi nombre. De bebé no paraba de berrear –señal de que intuía que algo me esperaba- y mi padre me dejaba descansadito dándome media vuelta de tuerca bajo el volcán.

Me sorprendieron hablándole a un conejo que vivía en la terraza de la enorme casa colonial que ocupábamos. Era lugar de salida de mi padre médico, que atendia por varios pueblos.

Secuestrado por mis progenitores sin consultármelo, me metieron con hermano y hermana en un barco y me encontré en Barcelona, donde iba a vivir mis años siguientes, y lo único que agradecí fue ver delfines mulares saltando a los lados (¡sí, me acuerdo de esto a mis 4 años!). 


Me metieron en un colegio catalán “para que nuestro hijo se adapte…” (al catalanismo), y me enamoré de una niña llamada Mónica que era un princesa del gusto, del sentido y del erotismo. Los adultos me parecian tontos porque no veian cosas evidentes, pero como yo no tenía palabras para explicárselo, me refugié en mi mundo zoológico, al ver a Félix Rodríguez de la Fuente hablando en Planeta Azul; (mi madre, buena educadora, me prohibía ver la tele, pero descubrí al Maestro en piso de la vecina).



Mi abuelo me regaló unos prismáticos e íbamos con nuestro volkswagen cucaracha al Montseny y me ponía a identificar pájaros, llevando el pesado mamotreto de un volumen de la enciclopedia Salvat de la Fauna ibérica, que malamente servía para identificar.

En la escuela sacaba excelentes notas en lo que me gustaba y fatales en lo que no; pero, eso sí, cuestionaba por qué se enseñaban determinadas ideas y asignaturas y se desechaban otras. Me salvó de morir de aburrimiento mi amigo Joaquín Camps, que se metió contagió de mi entusiasmo ornitológico y de la afición de coleccionar cosas de Félix.



Mi padre me enseñó inglés del mismo modo que me enseñó a nadar, o análogamente mi abuelo a aprender a conducir la bicicleta, “empujándome”, en este caso a hablar el idioma con niños extranjeros en las vacaciones de verano. Y mi madre, viendo que hacía muchos garbatos, me puso una profesora privada de dibujo, así que pintarrajear me permitirá desahogarme de no pocas tonterías como veía rodeándome. Por entonces empiezo a tener animales, y el dibujo de un cárabo volando gana el concurso de clase, superando la ilustración de una provocativa Marilyn Monroe y un pato Donald mirándole su falda levantada.

Propongo y consigo que Joaquin, Luis y Sergi busquen reportajes sobre Félix, y los plasmen en sus carpesanos, como yo en el mío, y en los campamentos escolares jugamos a ser miembros del equipo de El Hombre y la Tierra, ante lo que la clase nos trae toda clase de bichos. Recuerdo nuestros saltos de alegria exaltada ante el primer buitre leonado y la primera garcilla bueyera.

Entonces aparece en escena un anuncio en La Vanguardia que dice Félix vendrá a Barcelona. Aparezco con mi “biografia”, le pido un montón de firmas, le enseño los documentos clasificados sobre él, los ve, me felicita, me dice que me haga naturalista, le prometo que sí, me escribe dedicatorias, lo mato a fotos, y habla de mí ante el publico en una conferecia. 


Fotografía hecha por Miguel de Félix Rodríguez de la Fuente a los 11 años.




Convenzo a Xavier Trías de irnos a los campamentos que realiza la ONG DEPANA, y descubro el maravilloso mundo real de un campamento naturalista. Mirlos, zorzales, mitos, reyezuelos y el avistamiento de una espléndida águila real en sus dominios cambian mi vida. Capturamos de todo: martín pescador, autillo, pito real, arrendajo, agateadores, carbonero, herrerillos… y una culebra bastarda. Es mi primer encuentro con las serpientes.

Detesto tener animales enjaulados, pero quiero tenerlos y los tengo (siempre me han acompañado tortugas de tierra): verderón, pardillo, jilguero… Domésticos: hamster, cobaya o conejo de indias, un perro de raza beagle, canario, tortugas de Florida, dos gatos que se hacen medio perros… En escuelas tuve jerbo (un ratón canguro muy simpático) e incluso tuve un cernícalo, un mochuelo somnoliento, y un erizo… Quise adquirir un coatí que vendía el conservador del zoo de Barcelona, Salvador Filella, pero mis padres no me dejan y el berriche aun se oye.

Mi amistad con Joaquín Camps nos hace inseparables. Somos como hermanos. Nos hemos hecho socios de ADENA, siempre hablamos de Félix y de la Naturaleza, y empiezo a hacer excursiones con un monitor adscrito a Depana, momento en el cual descubro un paraiso, el Delta del Llobregat, donde me pongo a identificar aves como un poseso, confundiendo las avefrías con frailecillos, hasta que adquiero mi primera guía de aves. Le hablo a Joaquin de este paraíso y empezamos a frecuentarlo. 



Mi madre me propone ir a catequesis y voy, descubriendo el valor de Jesús el Cristo, nuevo amigo a quien de todas formas tampoco hago demasiado caso, aunque su compasión me influirá el resto de mi vida. Los sábados voy con Joaquín al Delta del Llobregat y observamos toda clase de aves. Es el paraíso. En las vacaciones de verano voy a Tenerife, y en dos ocasiones -una en Taganana y otra en Santander-, estoy a punto de ahogarme porque me gustan demasiado las olas. 



Joaquin me despierta al mundo del gran norte, porque es finlandés y descubro una dimensión increíble. J. Camps Wilska ha influido radicalmente en mi vida por su claridad mental, su inteligencia, su saber estar: es elegante y distinguido, y me recuerda el mito del Gran Norte. (Veo la película La isla del fin del mundo http://es.youtube.com/watch?v=OU5mBp5cJNU y leo a Jack London). Entro a conocer las culturas escandinavas, los vikingos –me deleita Vicky el vikingo-, el ártico, la tundra, la taiga, la aurora boreal, sus luces. ¡El numen!

Por esta época dan la serie de TV Nacida Libre http://es.youtube.com/watch?v=0akPf5xdoAE y empiezo a crear mis moldes amorosos. Llamo a la hija menor de los mejores amigos de mis padres en Tenerife, y se presenta en Barcelona. Me embelesa su alegre carcajada, su vitalidad espontánea, el desparpajo de su frescura, su libre sensualidad: ¡me enamoro la primera noche!, pero acaba montándoselo con mi hermano. El berrinche es descomunal y me marcó mucho tiempo. Los dibujos de esa época son tremendos. 


Alicia en su país de las maravillas




Voy haciéndome un experto en fauna. Sigo la estética felixiana de la insignia, de los cuadernos, de las guias de campo, de la gorra, de la camisa caqui… Hoy la gente va a la Naturaleza de colorines llamativos. Detesto el dominguerismo: esa forma descuidada de irrumpir escandalosamente en la sagrada Naturaleza que reverenciamos por Félix. Joaquin me descubre Pals y su maravillosa marisma y bosques. Me introduce en la aficion de mandar disecar animales que encontramos muertos.

Conozco a la prima de Joaquin, finlandesa, que viene a Barcelona: me enamoro de ella, no sé ubicar tan real y elegante belleza… En esas vacaciones de verano en Pals (Girona) procuro desviarme de lo imposible yéndome a Tanja Petri, una guapa alemana que se me ha insinuado, pero no me aclaro. Entro en el mudo del esnobismo, de la atracción, de la aventura, de los veranos fantásticos en Pals, de los ligues… en fin: la edad del pavo, pero bastante maravillosa. En la Costa Brava pasa de todo.




Sigo estudiando los animales, cada vez con mayor rigor, y ya he entrado de lleno en los valores científicos: el valor de la comprobación, el placer de lo exacto y de lo objetivo, lo importante de constatar, el registro de los hechos. La re-memorización. Los míticos lugares donde reincido son: el Delta de Llobregat, los ecosistemas de Pals –donde he pasado de los mejores momentos de mi vida-, Aiguafreda, y Navarclés (aquí en busca de un Búho real que nunca aparecerá: no llegué a verlo, ¡no así mis amigos!, pero -eso sí-, estuve a punto de matarme por un acantilado al buscarlo).




Muere Félix Rodríguez de la Fuente


Muere Félix, y me quedo helado. Algo se rompe en mi vida para siempre. Me carteo con Tanja, de la que estoy medio enamorado y pretendo ir a verla a Alemania. Grabo música de la radio (apenas conozco la música de calidad, si bien he descubierto a Pink Floyd). Contacto con un grupo de adolescentes de Adena que operan en Barcelona, me hago socio y paso a ser realizador de su revista-boletín, que hago prácticamente entera con mis textos y dibujos. Mi abuelo por parte de padre fue catedrático de literatura en La Laguna (Tenerife) y en la familia dicen que he heredado su sensibilidad literaria: El grupo de jóvenes es el Club Adena-Azor, con cuyos componentes inicio un estudio de campo en Queralbs (en el Pirineo barcelonés). Hay una absurda e infantil competitividad con otros clubs de Adena de Barcelona -Adena 2000- y unas extrañas idolatrías. 



Empiezo un curso de anillamiento en Tiana, con Joaquín, pero no lo acabo. Y me voy a Alemania a ver a Tanja pero descubro que tiene novio. En clase hago caricaturas de los profesores. Descubro el mundo de los comics un tanto siniestros. Insisto en mi diario personal con pensamientos un tanto machacones pero muy libres y poéticos. A nuestro club lo rebautizaremos luego con el nombre de club Adena Albatros

En mi vida estalla una nueva área. Javier Herrera, hijo de un violinista, me enrola en el fantástico mundo de la música, sobre todo en el rock sinfonico. Los escenarios de la poesia y de la imaginación transformada en composiciones son todo un hallazgo: entro en paisajes insospechados, se crea una cultura de la música, voy a sesiones de escucha que son verdaderas audiciones. Entro más en Pink Floyd, descubro los éxtasis de Supertramp, de Genesis http://es.youtube.com/watch?v=VnbaJG_tsMY con su teatro inglés y su mitología griega, de Yes, de Emerson Lake & Palmer http://es.youtube.com/watch?v=WUclxp7FxHI&feature=related También a Barclay James Harvest, a Camel, a Renaissance, a Allan Parsons Project, a Machiavel, y a tantos otros… El rock sinfónico logra formarme artísticamente incluso en otras áreas creativas como la literatura, y crea patrones nuevos de sensibilidad insospechados. Nunca más entenderé la música como “música de fondo”, para “distraer”.




Una vuelta de tuerca a mi sensibilidad: conozco a Daniel Jiménez Schlegle, adolescente de mentalidad artística y filosofica, gran interrogador y respondedor de la vida que me hace conocer la estética del teatro y el valor de la intelectualidad. Daniel me muestra a Jethro Tull, a Kate Bush y sobredimensionalizo los dibujos de Roger Dean para las portadas de Yes, the Greenslade y luego de Asia http://es.youtube.com/watch?v=khUm7GlMVyA y las ilustraciones para las portadas de Genesis. Escuchamos a Peter Gabriel, con la más numinosa de las músicas y su pasión por los pieles roja http://es.youtube.com/watch?v=y-2065ORebo Daniel es un esteta, un exquisito saboreador, y con él exploro el mundo de la filosofía y profundizo en una nueva sensibilidad germánica y anglosajona. Me habla de su prima alemana. Me hace conocer lo sutil de la una ironía elegante, fina y recargolada.


 

Agnès



Me enamoro de Judith Andrés, que hace honor a su nombre, “cortacabezas”, y pierdo un curso. Inicio mi diario atormentado y me desahogo en poesías: “¡loca, loca criatura!… sobre el piano de sus blancos dientes…”. Me apunto a un gimnasio y me inicio en el culturismo. Ya domino el tema del ligue y de la frescura, me creo el rey de no sé qué, y conquisto con magistral elegancia y en tiempo récord a Agnès Carrot, bomboncito irresistible, princesita bailarina, joya de dulzura y petit suisse francés.


Petra y yo




En Pals vivo muchismas anécdotas. Es la etapa de ligues y tonterías, como la vez que, por conquistar a una chica, reté a un gran alemán a hacer un concurso de bebedores de Martíni y los dos perdimos. Empiezo a carrera de técnico en Empresas y Actividades Turísticas, no por afición, sino porque no veo salida profesional en la biología y sé que esa carrera no desemboca en nada de valor, parecido a lo que hacia Félix. Descubro la música New romantic: Visage, Ultravox, Depeche Mode, Spandau Ballet, ABC, Japan. Viajo a Suiza. Descubro la música Electrónica: Tangerine Dream, Vangelis, Jean Michael Jarre. Y el Rock Progresivo, por ejemplo Rush: http://es.youtube.com/watch?v=iuwkTtowshA http://es.youtube.com/watch?v=7k7snevmucI


http://es.youtube.com/watch?v=N4zP7l2NFKs … o los “continuadores” de Genesis de la época Peter Gabriel, el grupo Marrillion: http://es.youtube.com/watch?v=gaBjdLQ0LJ0


http://es.youtube.com/watch?v=XWs2aQIiCKg http://es.youtube.com/watch?v=kIPrJmzG7Ss http://es.youtube.com/watch?v=fWbRvsQOQPI http://es.youtube.com/watch?v=JDO_O1CS6d0




De y por mis investigaciones ornitológicas, luego zooólgicas y posteriormente ecológicas vienen, por este orden, los premios: Fondo Mundial para la Vida Salvaje-España, el Premio Príncipe de Asturias para jóvenes investigadores –con el estudio de Queralbs-, y el Premio Holanda de la Phillips. Parte del premio es un viaje a Doñana. Para el trabajo presentado al Premio Holanda, sobre la ecología del Delta del Llobregat, he realizado unos 2.200 dibujos. El jurado decide darnos el segundo premio. Descubro que es por haber dicho que con nuestro trabajo –somos tres- nos haría ilusión que el Delta fuera salvado, pues tan interesante paraíso peligra por fuertísimos intereses políticos y económicos. Le dan el primer premio a un trabajo evidentísimamente inferior. Desde entonces empiezo a renegar de la ciencia, tal como hoy la llevan (años después, sigo comprobando como la manejan corrosivamente, y una prueba es una gran amiga científica a la que casi han destrozado, y si el lector quiere saber cómo está la ciencia hoy, basta que vaya a www.iberica2000.org).




Una depresión de caballo




Acabo la carrera de Turismo. Trabajo sucesivamente en dos agencias de viajes. Escribo con Silvero Cerradelo el trabajo El delta del Llobregat: un pardís desconegut. Depresión: dejo de trabajar; (más tarde trabajaré en un hotel). Entro en una tapa terrible de enfrentamiento conmigo mismo, de quien soy, de qué quiero. La sociedad tal como está me parece amenazadoramente horriplinante. He de mirar en lo más profundo sin temerlo. Encaro mi doble yo: el otro negativo, y al final -en un proceso de años- abrazo mi sombra (un buen simbolo de esta huida, persecución y fusión lo puedes leer en la novela Un mago de de Terramar). Percibo cosas como que, lo que juzgas, eres tú. Descubro como el ego y nuestro super-yo se niega a ver, y hará todo lo posible por no reconocer como existente lo que no quiere. El ego quiere sobrevivir. Indago en mi parte exigente y procuro calmarla. Veo que trato de evadirme de lo malo de este mundo, pero que debería dominarlo. Los dibujos de entonces son terribles y no hay el color, sólo veo formas. Trato muy de cerca el dolor y sus extrañas enseñanzas. Leo infinidad de libros de psicología y mi madre, psicopedagoga, me ayuda. El sufrimiento puede llegar a niveles terribles, pero hace que me descubra. Llega a manifestarse, con cierto consuelo, en un cinismo artístico; (y así, en otra caida, redactaré años después un mecanoscrito –un libro aun no publicado- que es bastante divertido: Prefiero ser marciano, obra irónica con enseñanzas filosóficas). Me desahogo en interminables diarios personales. 


Miguel - "Rael" - Peter Gabriel




Cuando no estoy deprimido, alterno con nuevos amigos portadores de un tipo de esnobismo, y ahora pijeria, no mal encarada. En una sesión de música me fumo un porro y acabo hablando con un ciprés. (Lo peculiar es que responderá gentilmente mis preguntas: “sí” o “no”, meciéndose). Adquiero cierta erudición arbórea. Intentamos que la Generalitat salve de morir hundido en cemento el Delta del Llobregat, no nos hacen caso, y un grupo conservacionista local lleva las investigaciones a Estrasburgo, siendo el gobierno catalán obligando por la Comunidad Europea a salvar de la codicia expoliadora a tan vitales ecosistemas. El trabajo de casi 2.200 páginas se convierte en “la Biblia sobre el Delta”. 


Dibujos de Miguel




Voy a Paris. Descubro la música máquina no comercial: Yello… Aumento mis pinitos como D. J. y creo mis “álbumes patateros”. Entro a conocer más el Pop inglés: Blondie, Billy Idol, The Sound… (Véase más información en otra parte de este blog). Escribo relatos para desquitarme de mis honduras sacando a relucir un raro esperpento desvertebrado. Nada encaja con nada, pero seguro es por los egoismos que tanto veo, y por las miopías que me rodean como sanguijuelas; (no llegaré a ese absoluto sinsentido kafquiano de la vida). La derrota me hace descubrir nuevos mundos internos. Algunos cuentos que escribo, seguramente los más divertidos, darán pie a otro mecanoscrito titulado: Desde los ojos del asesino de la floresta, donde los animales hacen de múltiples alter egos. Aun hoy me río de la estrafalaria locura de estos relatos y de la imaginación. He pasado noches carcajeándome.



Aprendizaje espiritual



Necesito saber. Mi necesidad de saber qué me pasa llega a los límites. ¡He de conocer por qué el mundo es como es! Como por casualidad, doy con un maestro espiritual de esos que los hindúes llamarían “compasivo”. Le pregunto por los secretos del bien y del mal, ya que he leído El Señor de los anillos y me parece una obra simbólica tras la cual hay mucho más de lo que parece. Me explica la moral y la ética, y me habla de estos temas y de la salvación. Aprendo mucho con él. Me enseña a identificar a las personas por sus caracteres para prevenir y pronosticar posibles desventuras, o trata de la validez moral, y me detalla las tendencias del egoismo humano. Descubro qué mueve el mundo por dentro, quien y como es el príncipe planetario, y varios secretos de la sociedad, del demonio y la carne. Veo como del interés -y pese a él- el mundo avanza. Le pregunto si hay libertad o predestinación. Aprendo eso y el porqué y el para qué del sufrimiento. Averiguo sentidos profundos de las cosas. Descubro que no hay que tener miedo, así que me impongo vivir la confianza de la fe: la Fe viviente. La fe supera al conocimiento, y la ciencia va detrás, haciendo zigzag, hasta que el conocimiento humano descubre lo que ya habían dicho los teólogos místicos. La mística es la forma más rápida y completa de conocer la Verdad. Aprecio la paciencia de Dios y el perdón. Sé de los estragos de la codicia, y de cómo nunca parecemos satisfechos. Practico la ascética. Amo el valor de la humildad, y el que la Gracia sobrepuje la culpa y disuelva todo miedo. Vivo el hecho de que el perdón de Dios nos reingresa en la paz, nos revierte en la fuerza y en la protección divinas. Practico el inmenso poder de la oración, que entre otras cosas nos protege. Cristo es el modelo perfecto. Jesús no me pide el sacrificio, sino una vida plena total, una vida responsable con la Verdad. Aprendo infindad de cosas más. Ni en un libro podría explicarlas todas.



Realizo los exámenes pertinentes para poder hacer la carrera de Bellas Artes. Se ve que gusta el halcón Orus egipcio hecho de barro y me dan el salvoconducto para los cinco años que me esperan. Con su ejemplo vivo, mi mestro de espiritualidad me enseña que la felicidad es servir por Dios. En los Pirineos, en el refugio de Meranges, él, yo y otro amigo nos ponemos a predicar, influidos por la lectura de Las florecillas de San Francisco. Esto es delicioso. El funcionamiento del mundo no depende de la economía, ni de la política, sino del mal y del bien de las personas. Cada pueblo tiene el gobierno que merece. Un gobernador es el representante visible de la media de la totalidad moral de un país. La forma de cambiar un país es mejorándose uno.

Una adorable víbora tiene a bien picarme en un dedo, que se me pone como el de E.T. o de una rana de San Antón, y permanezco tres dias en un hospital considerando la picadura un honor naturalista. Dejo Bellas Artes. Escribo la obra de divulgación El Delta del Llobregat: el (evitable) asesinato de un Paraíso. Pronto dejaré los estudios sobre la Naturaleza, llenos de vanidades, y me dedicaré a su Defensa y conservación, como me lo pidió Félix. Hecho de menos a Félix. Quiero mostrar al mundo el profuso banco de datos, y pongo un anuncio en La Vaguardia, para intercambiar información. Sé que nadie más tiene lo que yo tengo: hay que sacarlo. Me llama un naturalista amigo de los lobos que examina tan enorme volumen de datos, y propone que escriba una biografia. Retrocedo, me niego, me lo pienso y… ¡a la carga! El ejemplo de Félix es el mejor para convencer de lo importante que es que conservemos la Naturaleza y La Vida. Me pongo a buscar a amigos y colaboradores de Félix por toda España. Con el tiempo llegaré a entrevistar a más de 150, la mayoría de las veces tras romperme la espalda en viajes en autobús de tercera. Voy dos veces a ver a Joaquín Araújo, que se llama discípulo de Félix. Incluso le paso información, que toma para su segundo libro sobre el Maestro. Voy a Madrid a ver a la hija mayor y mediana de Félix para explicarles mis pretensiones, pero no entienden nada. Están en otro mundo. Entrevisto a todo el mundo y, mientras, pongo con el propositor Juan Manuel Ramos más anuncios. Aparecemos en muchos programas de radio hablando del pionero del conservacionismo. Le dibujo a Juanma el logotipo de la asociación Meles. Después de 3 años de entrevistar a gente, escribo la biografia en nueve días casi sin dormir ni comer. La presento a editoriales y todas la rechazan.



Se ve que no escribo bien –me digo torturándome-, pero me gustan las letras, asi que emprendo la carrera de Filología. Cuando voy por el primer curso entra en mi vida un joven catedrático, intelectual polifacético, considerado el mejor poeta joven del Ecuador. Le digo que me entrene como escritor. Entro en un grupo de talleres de narrativa. Mario nos muestra lo impropio de lo kitsch, se asegura de que no usemos tópicos y reniego de todo cliché. Amplío mi léxico, y aprendo a escribir cuentos (relatos). Empiezo a soñar con ser un escritor consagrado, tal vez de renombre. No sueño con la fama pero sí en llegar a muchos. Mario me enseña a expresarme con mayor precisión y agudeza, a enriquecer mi léxico, a ir a lo concreto y a no dar tumbos expresivos. Para captar la esencia de las informaciones, acostumbra a someterme a una cronométrica e infernal disciplina. No me canso de agradecérselo: ella aumenta mi inteligencia, mi capacidad de síntesis, de analisis y de abstracción. Con tan severa disciplina, agradecidísimo, mejoro mi biografia de Félix y la presento a más editoriales. Fracasos.



¡ Viendo un Lobo !




Descubro la revista de espiritualidad y de compromiso con una verdadera sociedad Próximo Milenio, donde escribiré una serie de articulos fijos de una página, sobre moral, sin cobrar. Envío cuentos a concursos, como La opción de Satanás. Voy a Ávila y juego con los nietos de los lobos de Félix. ¡Los ojos del precioso depredador son hechiceros! La intelectualidad de Mario me seduce, y le propongo que me haga descubrir a dos filósofos que adora, Adorno y Horkheimer, con su aguda, honda y lucidisima exposición de la sociedad, y su crítica contra la ciencia secuestrada por la técnica (este imperio del mercado). Descubro como es el pensamiento postmoderno. Nos ponemos a investigar la historia de la evolución del pensamiento, repasando a Levy Strauss, a Mircea Eliade, a Max Weber y a infinidad de antropólogos, sociólogos, filósofos clásicos e investigadores. ¿Saldo comprimido del estudio?: nuestra historia es la de una creciente depredación para justificarnos que dominemos el mundo, incluida la multisecular y acelerada piratería a la Naturaleza, de la que sale todo. Mario me entrena en la hermenéutica, disciplina nacida de la exégesis, del simbolismo y del giro lingüístico.





La Editorial Planeta publica la biografía de Félix



Finalmente, Planeta saca la biografía. La he llevado a 25 editoriales. Salen anuncios y reseñas en muchas revistas, la prensa la elogia, enviamos ejemplares a personalidades notables, voy a Madrid, doy una rueda de prensa, la presento con ADENEX, y viajo por España apareciendo en TV. Me llama el Círculo de Lectores y realizo un calendario ecológico, cuya finalización realiza Joaquín Araújo, que más tarde acaparará una importante intervención mía hablando sobre Félix. Me telefonean de una emisora y me proponen que hable en un espacio al que titularé Crónicas de la Tierra, sobre fauna, Naturaleza y naturalistas. No hay contrato ni cobro, pero doy 15 capitulos, que conservo grabados. Realizo cuentos sonoros de animales. Entro a trabajar en el principal periódico de noticias infantiles y juveniles de España, Primeras Noticias, encargándome de la última página, sección Naturaleza y Medio Ambiente, donde cuento mis experiencias con animales. Gracias a Carlos de Aguilera, intervengo en el libro “Bosque de bosques”, compilado por J. Araújo, enterándose éste más tarde. 


Mi sueño es ser escritor. El libro de Félix no tiene el éxito esperado, no está a la altura de mis expectativas. Sé que tengo mucho qué decir y no veo cómo. Aun con entusiasmo, eufórico porque Planeta haya publicado mi obra y la recomiende como uno de los seis libros del año, escribo seis mecanoscritos: La infancia de Félix Rodríguez de la Fuente, Félix Rodríguez de la Fuente y el lobo, Félix Rodríguez de la Fuente y Castilla, Félix Rodríguez de la Fuente en África, Félix Rodríguez de la Fuente en Sudamérica, y Félix Rodríguez de la Fuente y El Hombre y la Tierra. Ahí doy la información que no pude recoger en la biografia, ya que el Naturalista fue prodigiosamente prolífico. Años después mejoraría los dos primeros mecanoscritos, que están en venta, y que mucha gente ha adquirido -se ve que para su entusiasmo y deleite.


Lamento como la información del mundo se pierde en tonterías y muy pocos están comprometidos con nada, ni van a nada medianamente esencial que permita una sociedad mejor, más docta, sabia y bien avenida. Todo es evasión. Sufro enormemente durante años porque no llega “mi hora”. ¡Lo veo crudo!: en España se editan 66.000 títulos al año sin contar reediciones de clásicos, y no hay tantos lectores. Los famosos se llevan el pastel de los lectores aunque escriban como un ahogado que balbuce. Para desahogarme de un horizonte tan negro, me voy a Poza de la sal –pueblo mítico donde nació Félix-, y por el camino fundo el motor a base de acelerarlo. Frustrado, me pongo a dar clases de narrativa: Rocaguinarda, Aula gent gran d’ Horta, etc. Aun me permito presentar a un concurso un nuevo macanoscrito, Retrat literari d’en Félix Rodríguez de la Fuente, intentona esperpéntica donde las haya, pues el localista y exclusivista catalanismo no permite el provocativo insulto de premiar el trabajo sobre “un castellà”.





Voy al Massís central francés a ver a la francesita Petit suís, que ya no es tan pequeñita, y me recibe su novio. Vuelvo a España, resumo el trabajo realizado con Mario en un dossier que titulamos: “Definición de la relación entre Naturaleza, sociedades y cultura: pasado y presente de los problemas medioambientales”, y doy conferencas sobre el tema. Reincido en el país galo viajando hasta Normandía, rodeo la nación napoleónica, y me voy de expedición ornitologíca con un amigo de Adena-Azor a una isla de Gales dedicada a los pájaros. Agotado por la carga de trípode, mochila y cámaras, me siento en un agujero ante un enorme y espléndido acantilado. La vista es magnífica, y de pronto, regresando de su pesca en el mar, un precioso frailecillo se posa ante mí. Veo su cara de pingüinín. En su pico de colorines cuelgan tres pececillos atravesados. Me mira, echa a correr descaradamente hacia mí, me pica, me levanto impresionado, y se mete precipitadamente en el agujero que yo tapaba con mi trasero, donde le esperan sus hambrientas crías. De pronto veo niña más preciosa que he visto en mi vida me señala. Es apenas una adolescente y me mira de un modo maravilloso, diciéndome alto y en un claro gaélico una frase larga y enigmática, señalándome sin ninguna vergüenza. (No more comments…).

De vuelta a Barcelona, y desde la empresa que edita Primeras Noticias paso a encargarme de hacer su revista, que es de literatura escolar y que realizo entera. No he cobrado nada pero escribo un larguísimo reportaje con las explicaciones psicológicas de como el ser humano ha visto al lobo a lo largo de la historia: sobre como lo ha interpretado y por qué. Otro reportaje describe la parte soteriológica, oculta, de El Señor de los anillos, y me llama el mayor experto nacional en el tema, felicitándome. Traduzco varias novelas del inglés al castellano que saldrán publicadas con Ediciones B del Grupo Z, y un libro de Medio Ambiente prologado por James Lovelock, autor de la Teoría Gaia. Envío el cuento ¡Que se lo lleven los chotacabras! a un concurso convocado por la Fundación de Derechos Civiles y el choteo de guasa canaria cuaja y queda finalista, apareciendo en el libro “Todos somos minoría”.





Pedro de Córdoba



Un día que paso a cobrar de Planeta, me topo con un personaje extraño. Más tarde sabré que es Pedro de Córdoba, antiguo bailarin español famoso en Europa y no así en en España, que revolucionó las bases del flamenco. Aunque tiene don de gentes, le conozco a raiz del tema del yoga, y durante meses de venidas a España desde su Holanda de acogida me transmitirá las bases del budismo y del hinduismo. Me pongo a redactar su increible vida, de la cual sale el mecanoscrito, aún no convertido en libro, El Picasso de la danza (La asombrosa vida de Pedro de Córdoba). Pedro fue un artista profundamente entrañable y humano, perseguido en España, admirado por Dalí y por el abuelo del Rey, con un Picasso que le permitió aquel nombre, colaborador de Frank Sinatra, de Marlène Detrich, amigo de Édith Piaf, de Susan Hayward y de Errol Flynn… He conocido y escrito su vida al detalle, una trayectoria de lujos y una carrera a lo grande conociendo mujeres y extravagancias en los mayores espectáculos y con los grandes empresarios norteamericanos, incluso con gangsters. Bailó en los mejores music halls del mundo, alcanzando unos éxtasis increíbles en unos arrebatos artístico-místicos. Las mujeres le perseguian. En El Picasso de la danza explico la insoportale culpa de su vida hueca, y un sacrificio, y como dejó el arte para entregarse a la búsqueda del Ser. Suspirando, Pedro casi lloraba hablándome de su ansiado anhelo: “llegar al Supermental”, fundirse con la Conciencia Completa. Me dijo que la reencarnación existe y no le creí. Estuvimos muchas veces en la Costa Brava viendo los lugares donde actuó. Puedes adquirir El Picasso de la danza. Me enseñó muchas cosas, dejó en mí una huella profunda y volveremos a vernos.


Sigo frustrado por no consagrarme como escritor. Busco un lugar de campo donde vivir. Joaquín ya vive en Pals, y no me gusta la ciudad. No me ubico. Uno coche se viene contra el mío y me lo escacharra. Tomo un cursillo de hípica y, acabado, confiando en que sé montar muy bien, pido el más “bestia” de los caballos de un picadero de 150 ejemplares. El cuadrúpedo me mide con ojos atravesadizos, me calcula, me pisa, me subo, le hago andar, no se mueve…, se echa a correr, frena súbitamente y en la caída me fracturo una mano. Conozco a María (la valkiria) y acaba en fracaso. Cada vez valoro más la amistad con las chicas –nada de ligues ni de salir-, y conozco a Nuria Grau y a Alicia García, ésta la pura espontaneidad y personificación del mundo del bisexualismo. Conozco a Esther Leal –“fan tuyo aun hoy”-, y el valor de lo etéreo. Esther rompe con mi idea de lo épico y glorioso en la vida. A estas alturas parece que sé mucho de psicología, pues siempre lo observo todo. La gente me reclama para equilibrarse emocionalmente y hallar sentido, y para calmarse, y eso que, según me dijo más tarde la hija menor de Rodríguez de la Fuente “eres muy impusivo”.



Muere Pedro Gil Liaño y proporciono información para que un reportero publique un artículo, cosa que hace. Conozco a la conservacionista Marga Pereda y empiezo como colaborador fijo en un programa de radio de Onda Rambla, y en Onda cero -en el programa “Planeta Cero”-. Presento a una editorial un proyecto titulado: “La primera guía de aves de Cataluña para niños”. Nada. Fundo la Coordinadora de Amigos de Félix Rodríguez de la Fuente y envío a la gente información gratis. Empiezo a unir a “los niños de Félix”. Entrego El Delta del Llobregat: el (evitable) asesinato de un Paraíso al ajuntament de El Prat.


1 comentario:

  1. Hola Miguel, me podrias informar como conseguir el ejemplar del Picasso de la danza?
    Te dejé otro mensaje anterior a este y también un e-mail de los cuales no tuve respuesta.
    Dejo aqui me e-mail unicorniomeu@hotmail.com
    Muchas gracias

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